
Si lo dices romperé a llorar.
Tiemblo.
Tiemblo y no lo puedo evitar.
Pienso, imagino, invento, creo...
Necesito saber las razones, ¿por qué yo?
Mis manos, más doloridas que nunca piden a gritos un descanso. Lo siento, no puedo concederlo.
Me agarra los tobillos, asciende sin piedad (a veces muy despacio, otras en cambio vertiginosamente), anida en mi pecho y promete quedarse largo tiempo. Deshace las maletas, coloca en la mesilla un marco de fotos y al sentarse en el sillón apoya los pies en la mesa ensuciándolo todo. Es un ser nocturno, por las mañanas duerme largo y tendido sintiendo únicamente su presencia por los fuertes ronquidos que no son más que un aviso para no olvidar que aún no ha abandonado el lugar que reclama como suyo en mi pecho. Al mediodía se despierta perezosamente para picar algo, nos cruzamos un par de veces y nos devolvemos los saludos sin entablar mayor conversación , después vuelve a su rincón y ahí se queda tranquilamente, con los pies sobre la mesa y sin hacer demasiado ruido. Por la tarde toca mi puerta un par de veces, yo procuro no hacerle demasiado caso. Pero llega la noche y es entonces cuando sin llamar a la puerta entra a pasos agigantados y comienza a tambalearme con una fuerza descomunal. Me agarra la cintura, coge mi mano izquierda y comienza a voltearme, una vuelta, dos vueltas, tres vueltas, cuatro vueltas.......el estomago se me encoge, la cabeza me va a estallar, ....cinco vueltas, seis vueltas...¡BASTA! Abandona mi cintura, suelta mi mano y ahí me quedo yo, desorientada, perdida, y con dolor de estomago.
Mañana más y mejor.
Y tu apareces y desapareces, ajeno a este ingrato huesped que me tortura por pura diversión.
Espero oirlo, pero no serán tus labios quien lo pronuncien, de eso estoy segura.
Muy a pesar sigo esperando, ¿y qué puedo hacer?
Si lo dices romperé a llorar.

hay veces que lo mejor es sentarse y esperar...
ResponderEliminarmiau miau
malefica Eme